jueves, 30 de mayo de 2013
El espacio y la vista
La vista es, con todo el sentido más evolucionado entre los primates superiores, y su importancia en el proceso de hominización es incalculable. Es además el sentido que más contribuye en el hombre a la percepción de una imagen específica del espacio.
Debido a la frontalización de los órganos visuales la visión se hace estereostópica. En este tipo de visión las conexiones nerviosas con el encéfalo se entrecruzan y ahora el espacio adquiere profundidad y perspectiva.
... Se ha demostrado que la visión en profundidad solo acontece cuando las sensaciones visuales se demarcan en conjuntos gestálticos diferentes. Gibson descubrió experimentalmente trece formas de perspectiva, de las que se sirve el ser humano en la formalización de la profundidad.
El espacio visual es consiguientemente el que ofrece la imagen más concluida respecto a la espacialidad del mundo humano. La vista permite registrar más cantidad de información que cualquier otro sentido, y tiene una importancia capital en el territorio humano no solo poruqe le proporciona la imagen última de su espacio sino porque le permite a su vez mayor movilidad.
Antropología del Territorio. José Luis García. Taller Ediciones Josefina Betancor. 1976
El espacio y el tacto
El tacto es un sentido complejo. Generalmente se ubica indistintamente en la piel, pero se ha afirmado basándose en ciertos experimentos, que la piel del cuerpo humano reacciona de diferente manera en distintos puntos a diferentes estímulos. La presión, el dolor, el calor y el frío serán captados específicamente por distintas configuraciones receptivas de la epidermis. Según ello se habla de cuatro sentidos de la piel, para uno de los cuales, el que capta la presión, se reserva el nombre de tacto.
El tacto es precisamente el que abre al hombre las primeras dimensiones espaciales. El niño lo utiliza en este sentido, con exclusividad en el primer momento de su vida. Los receptores táctiles muestran una mayor sensibilidad y densidad en la palma de la mano, circunstancia que como veremos tiene una extremada importancia en la territorialidad humana.
.... Como complemento de el tacto, en la primera exploración espacial figura el sentido cinestésico, frecuentemente asociado con aquel como un único sentido. Hoy sin embargo, se tiende a diferenciar, y su misión muy compleja consiste en captar el movimiento de las sensaciones táctiles. Ello tiene lugar a través de la concienciación del cuerpo propio y de la resistencia que el objeto opone a nuestros músculos y tendones a niveles biológicos muy profundos. Paralelamente a esta sensación el ser humano puede percibir la extensión.
Tanto el tacto como el sentido cinéstesico imponen así una primera formalización al mundo circundante. El espacio táctil cinestésico es ya en primer momento dimensional y cualitativamente diferenciado: las sensaciones táctiles crean, dentro de los umbrales perceptivos del tacto, estados diferenciados al receptor.
Antropología del Territorio. José Luis García. Taller Ediciones Josefina Betancor. 1976
miércoles, 29 de mayo de 2013
La ciudad y el olfato
El olfato junto con el oído y el tacto son considerados en la investigación sobre la territorialidad humana como detectores cualitativos. La vista por su parte sería el principal preceptor de las distancias, por tanto funciona como un detector cuantitativo
Si echamos una ojeada sobre el mundo animal destacamos que los mamíferos usan predominantemente métodos olfativos. En el orden de los primates las variaciones son considerables: los primates inferiores siguen ajustándose a las sensaciones olfativas, mientras qye los superiores marcan delimitaciones acústicas predominantemente o con exclusividad. El hombre, sin embargo, debido a la multiplicidad de planos en que se organiza su territorio y al gran número de referentes semánticos utilizados en su demarcación se vale del tacto y del sentido cinestésico, del olfato, del oído y de la vista, y de una conjunción estructurada de todos ellos, en las que entran en juego otro tipo de facultades más complejas.
Antropología del Territorio. José Luis García. Taller Ediciones Josefina Betancor. 1976
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Paisaje Sonoro
Wochenende (1930) Berlin. Walter Ruttman
El oído humano, lo mismo que sucede en muchas especies animales, es capaz de captar claramente la dirección del sonido. Ello se debe a la duplicidad de los órganos auditivos, que permiten que los sonidos lleguen a cada uno de ellos en distinta fase. esta característica determina la importancia que este sentido tiene en la percepción del espacio dimensional, y consecuentemente en la infraestructura territorial.
La desventaja auditiva de los primates superiores incluido el humano, ayudó decisivamente a la aparición de nuevos sistemas de comunicación, que culminarían con el lenguaje articulado.
Desde esta nueva perspectiva el oído contribuye eficazmente en la aparición de una nueva forma de territorialidad, cuya característica más destacada es la formalización semántica de la espacialidad.
Antropología del Territorio. José Luis García. Taller Ediciones Josefina Betancor. 1976
La ciudad como palimpsesto
Poema Anónimo. Julio Cortazar
El origen de la palabra palimpsesto proviene del griego antiguo y significa "grabado nuevamente" Esto se puede encontrar en los manuscritos que todavía conservaban huellas de otra escritura anterior en la misma superficie, pero borrada expresamente para dar lugar a la que se ahora existe.
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