"Una gran piedra tendida horizontalmente en el suelo, tan solo es una simple piedra, sin ninguna connotación simbólica. Pero su rotación de noventa grados e hincarla en la tierra transforman dicha piedra en una nueva presencia que detiene el tiempo y el espacio: instituye un tiempo 0 que se prolonga hasta la eternidad, así como un nuevo elemento de relaciones con el paisaje circundante"
"... Se ha señalado que las zonas de difusión del megalitismo en el neolítico coínciden a menudo con las zonas de desarrollo de la caza en la era paleolítica"
"Es posible que los menhires funcionasen como un sistema de orientación facilmente reconocible para quienes conocían su lenguaje: una especie de guía esculpida en el paisaje que conducía a su viajero hasta su destino, llevándolo de una señal a la siguiente a lo largo de las rutas" intercontinentales
" ... Paolo Malagrinó pone el ejemplo del monolito más grande de Carnac, el menhir de Locqmariaquer de 23 metros de altura y 300 toneladas de peso, para cuya elevación se calcula que fue una fuerza de trabajo necesaria de 3000 personas. Esta cufra es tan alta que si dichas personas no hubiese provenido de diversos pueblos, habría que dar por supuesta la existencia de una población que para la época hubiese supuesto una auténtica megalópolis. La imposibilidad de que existiesen tribus tan numerosas nos lleva a la hipótesis de que la localización de los menhires se realizaban en unos territorios que no pertenecían a un poblado específico, sino en territorios "neutros" los cuales podían identificarse con pueblos distintos. Este hecho permite explicar también la utilización en un mismo emplazamiento de piedras provenientes de regiones separadas a veces por centenares de kilometros.
Así pues las zonas donde se construían las obras megalíticas eran una especie de santuarios a los que acudían los pueblos de los alrededores con motivo de festividades o bien, mucho más probablemente, lugares de descanso situados a lo largo de las grandes vías de tránsito-cumpliendo la misma función que las modernas estaciones de servicio de las autopistas-por las cuakes circulaban durante todo el año, y en especial en las épocas de transhumancias, una gran multitud, compuesta
por gentes diversas.
Durante el viaje, la presencia de los menhires llamaba la atención de los caminantes, informando de unos hechos singulares y de las caracterñisticas de los territorios de los alrrededores, unas informaciones como por ejemplo los cambios de dirección, los lugares de paso, las encrucijadas, los puertos de montañas y las zonas peligrosas ,que resultaban útiles para la continuación del viaje. Pero quizá los menhires señalaban también los lugares donde se desarrollaban las celebraciones rituales ligadas al errabundeo: recorridos sagrados de iniciación, procesiones, juegos, concursos, bailes y representaciones teatrales y musicales.
Alienación de menhires de Carnac, Bretaña VII milenio a.c
Es la alienación de menhires más grande del mundo, una especie de enorme templo al descubierto, que era utilizado con toda probabilidad como un lugar de procesiones y de ritos sagrados, vinculados al rito de eterno errar y a la veneración del Sol.
Por su particular orientación astronómica, ha sido definido como un gran calendario de piedra. Era un lugar donde se encontraban periodicamente las distintas comunidades que atravesaban la región, y abarcaba una escala de afluencias nacionales y tal internacionales. Está formado por 3.000 megalitos ( en sus orígenes eran casi 15.000 de una altura progresivamente descendiente, y dispuestos en hileras paralelas. El conjunto, de una longitud total de 4.000 metros, está dividido en tres grupos de hileras sucesivas, Ménec, Kermario y Kerlescan.
FRANCESCO CARIERI, "Walkscapes: el andar cómo práctica estética" Barcelona 2002, Editorial Gustavo Gili

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