El conjunto de información captado por el ser humano desde la totalidad de sus sentidos, adquiere una nueva dimensión considerarda como una estructura determinada por un rasgo específicamente humano: la postura erecta y las consiguientes transformaciones que trajo consigo.
La vista el oído y el olfato, asentados en la cabeza que descansa sobre la columna vertebral, no están condenados a restringir su horizonte a determinantes impuestos por la posición corporal, como sucede en el resto de los primates. Esta situación nos permite dar el paso hacia una "posesión" significativa de las mismas
...Pero las condiciones infraestructurales de la territorialidad, no se limita a las estructuras biológicas. Ni si quiera podemos decir que la imagen del espacio ofrecida por los sentidos sea una imagen acabada. Otros factores como la memoria y la imaginación contribuyen no solo a terminarla sino también a manejar cotidianamente el espacio. Paralelamente y arrastrando consigo una modificación total, tanto en relación con los sentidos como con la memoria y la imaginación, aunque partiendo de ellos, entra el juego el proceso de semantización que adquiere perspectivas propias en cada grupo cultural, y es que verdaderamente transforma el espacio en territorio.
Antropología del Territorio. José Luis García. Taller Ediciones Josefina Betancor. 1976
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